Estambul 2006

De nuevo siguiendo la senda de Sergio, el mejor guía que conozco, y encima me sale gratis (el guía, no el viaje). Así que esta vez hemos ido a visitarle a Estambul. Casi 9 millones de habitantes, más de 11 millones contando el área metropolitana (no sabía que fuera tan grande), aunque afortunadamente para el visitante ocasional y con poco tiempo, la parte histórica y turística es bastante más pequeña.

Ciudad de contrastes, sin duda, donde los vestigios del lujo del imperio otomano, chocan con algunas zonas en cierto mal estado, notablemente descuidadas y sucias. En general los turcos de Estambul son bastante amables, apreciándose el carácter mediterráneo de esta gente, sin embargo, tienden a enfadarse con relativa facilidad, mostrando su irritación bastante visiblemente llegado el caso (como decía, mediterráneos).

La comida es muy buena, y lo que más me llamó la atención (con respecto a la española) el yogur, que lo utilizan como salsa (sin azúcar) y combina con casi todo (excepto con el postre, obviamente, no lleva azúcar). Los dulces tienen estilo árabe, son exquisitos y es una lástima que los que encuentras en caja para traerte no sean igual que los que puedes ir comprando por allí para ir comiendo en tu estancia.

Como visitas, nosotros comenzamos por la Mezquita Azul (preciosa tanto por fuera como por dentro), que se encuentra enfrentada a Santa Sofía. Ambas una delicia para visitar. Custodian unos jardines comunes que hacen del entorno un sitio precioso para los turistas. La basílica de Santa Sofía, construída en el siglo VI, pasó a ser mezquita tras la conquista de Constantinopla por los Otomanos, que cubrieron los mosaicos de imágenes de personajes bíblicos (en las mezquitas no puede haber imágenes). Ahora es un museo, y se pueden admirar algunos de los mosaicos.

Continuamos por el palacio de Topkapi, joya de los sultanes otomanos, donde se pueden admirar bastantes tesoros (esmeraldas como puños, baúles de oro y miles perlas... vamos, lo que cualquier heredero de imperio). Otro sitio obligatorio de visitar es el Gran Bazar. Según palabras textuales de Sergio: "El Gran Bazar es realmente bonito para ver y pasear, pero al fin y al cabo no son más que tiendas para turistas". Yo no añadiré nada más sobre dicho bazar. Bueno, sólo que en las calles adyacentes se ve y se siente el trajín del mercadeo. Ahora sí que nada más. Al norte, cerca del Gran Bazar, está el Mercado de las Especias, con su olor característico, donde entre otras muchas cosas, podrás comprar té. De la plaza que da a la Mezquita Nueva (Yeni Cami), se ve la Torre Galata, donde hay unas vistas panorámicas de Estambul en general, y de las mezquitas en particular, realmente impresionantes (especialmente bonitas con la iluminación nocturna). Hay algunas fotos desde ahí.

Finalizo mi breve resumen recomendando (si se dispone de tiempo) un crucero por el Bósforo (canal que une el Mar Negro con el de Mármara) donde se pueden observar restos de fortalezas, y las nada sobrias casas de la gente pudiente de Estambul, con su embarcadero en la puerta... en fin. Que no se me olvide, en Istiklal Caddesi, siempre hay gente (comprando de día, de marcha por la noche), y es un sitio obligatorio para conocer el Estambul de hoy en día.


Fotografías hechas por Javier Giménez © 2006.
Cámaras utilizadas: Canon Powershot A70 y Nikon D50 (con objetivo Sigma 28-200).